Los males de nuestro tiempo

Según el último informe do Ministerio de Sanidad, dos de cada tres niños sufren sobrepeso. Esos datos alarmantes reflejan no sólo el abandono de las tradiciones gastronómicas y el consumo de los productos de nuestra tierra, sino que ratifican los mayores problemas de la sociedad moderna: el sedentarismo y la ingesta de productos procesados, ricos en grasas saturadas e hidrogenadas, azúcares y alcohol.

Sin embargo, la responsabilidad familiar es enorme en el abandono de los hábitos de salud. A menudo vemos como los niños consumen sin límites dulces y bollería en sustitución a las frutas en las meriendas. Del mismo modo, guarniciones, como legumbres, saladas o arroz, son sustituidos por las patatas fritas, y el agua o los sumos sin azúcar por los refrescos dulces y las gaseosas.

La comodidad e inmediatez de ese tipo de productos y su inclusión en la dieta familiar refleja la vida de adultos ocupados, con demasiado estrés o simplemente acostumbrados a las facilidades de los productos procesados. El ritmo frenético y demasiadas obligaciones perjudican las relaciones familiares y la salud de todos los miembros de la misma. Quizás sea difícil cambiar el ritmo de nuestra sociedad pero no lo es adoptar una alimentación saludable y evitar el sedentarismo practicando algún deporte o actividad física, por ejemplo, en familia. Al fin y al cabo, cuidar a los nuestros es un acto de amor.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *